Lo que cambia cuando el cuidado funciona

Familias de Bucaramanga y otras ciudades nos cuentan qué notaron en las primeras semanas: menos urgencias, rutinas más estables y una persona de confianza dentro de la casa. Son relatos concretos, no promesas.

Antes vivíamos pendientes del teléfono por si mi mamá se caía sola. Con las visitas fijas de la mañana y el registro de cómo había dormido, dejamos de llamar a cada hora. La cuidadora aprendió su rutina de medicación en pocos días y ahora todo queda anotado en el cuaderno de la casa.

Carolina Castro Reyes

Hija y responsable del cuidado, Bucaramanga

Mi papá tiene deterioro cognitivo leve y al principio se resistía a recibir ayuda. La persona que llegó supo esperar, conversar y no imponerle nada. En un mes pasó de no querer abrir la puerta a esperarla con el café listo. Eso no se consigue solo con buena voluntad.

Emilio Ortega Gomez

Hijo, Floridablanca

Contratamos apoyo para las noches después de una hospitalización. Lo que más valoramos fue la coordinación con la enfermera que venía a revisar la herida: sabían qué hacer sin que tuviéramos que repetir la historia cada vez. La supervisión periódica se nota en los detalles.

Carlos Ruiz Mendoza

Esposo de la persona atendida, Girón

Vivo fuera del país y necesitaba alguien de confianza para mi abuela. Recibo un resumen semanal de cómo estuvo, qué comió y si salió a caminar. No es lo mismo que estar, pero me quita esa angustia de no saber. La comunicación ha sido clara desde el primer día.

Sergio Lopez Ortega

Nieto, residente en el exterior

Cada caso se evalúa antes de asignar personal. Si quieres contarnos tu situación, escríbenos a info@athertoncare.com o llámanos al +57 318 241 5197.

Qué cubre y qué no cubre nuestro servicio

Antes de contratar conviene saber dónde termina nuestra responsabilidad y dónde empieza la de la familia o del personal médico. Estas son las aclaraciones que más preguntan las familias durante la primera visita.

Con quién trabajamos y cómo se sostiene la confianza

AthertonCare no opera sola. La calidad del cuidado domiciliario depende de una red de aliados que aportan formación, supervisión clínica y logística en distintas zonas de Santander. Aquí reunimos los acuerdos de colaboración que respaldan cada visita.

Centros de formación en cuidado geriátrico

Convenios con escuelas técnicas de Bucaramanga y Floridablanca para la capacitación continua del personal: movilización segura, manejo de demencias y protocolos de higiene. Cada cuidador renueva su formación antes de asumir un caso nuevo.

Farmacias y servicios de dispensación

Coordinación con farmacias locales para el suministro y control de medicamentos según indicación médica. Esto reduce errores de dosificación y permite verificar existencias antes de cada jornada.

Red de enfermería y fisioterapia a domicilio

Profesionales independientes que se suman cuando el caso lo requiere: curaciones, control de signos vitales o rehabilitación tras una cirugía. Trabajan bajo los mismos protocolos de registro que el equipo base.

Laboratorios clínicos con toma domiciliaria

Acuerdos para exámenes de control sin trasladar al adulto mayor. Los resultados se comparten con la familia y con el médico tratante, y quedan archivados junto al historial de visitas.

Transporte asistido y acompañamiento a citas

Aliados con vehículos adaptados para traslados a consultas, terapias o trámites. El cuidador acompaña durante todo el recorrido y reporta el resultado de la cita al final del día.

Cada colaboración se revisa periódicamente. Si un aliado no cumple con los estándares de trato, puntualidad o registro, se suspende el acuerdo antes de exponer a una familia.

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