AthertonCare nació en Bucaramanga para acompañar a familias que necesitan apoyo real en casa. Trabajamos con personas mayores, adultos con movilidad reducida y hogares donde alguien asume el cuidado de un familiar sin formación previa. No vendemos horas sueltas: organizamos un plan de visitas que respeta las rutinas de la casa y el carácter de quien recibe el cuidado.
Cada casa tiene su ritmo. Antes de asignar a una persona, escuchamos cómo se organiza el día: a qué hora se levanta el familiar, qué come, qué le molesta, quién entra y sale. El plan de cuidado se arma sobre esa información, no sobre un formato genérico.
Punto de partida: visita de valoración en el domicilioNuestro equipo pasa por capacitación en movilización segura, manejo de medicación según indicación médica, higiene y trato con personas con deterioro cognitivo. La formación no termina en el curso inicial: hay acompañamiento y revisión periódica del trabajo en cada hogar.
Formación continua y seguimiento en campoQuien cuida también se agota. Trabajamos para que hijos, cónyuges o nietos puedan delegar sin culpa y sin perder el control: informes claros de lo que ocurre en cada visita, comunicación directa con el cuidador asignado y ajustes cuando algo no funciona.
Comunicación abierta con quien contrata el servicioHablamos con las personas mayores como adultos, no como pacientes. Preguntamos antes de actuar, pedimos permiso para entrar en decisiones cotidianas y evitamos ese lenguaje infantilizado que muchas veces incomoda más que ayuda.
Respeto por la autonomía y las costumbres